HABLEMOS DE TRADUCCIÓN: DÍA INTERNACIONAL DE LA TRADUCCIÓN

Como supongo que sabrá la mayoría de los que se dediquen a la traducción, hoy es nuestro día. Para aquellos que no se dedican a esto pero que también leen este blog, hoy es el día internacional de la traducción. ¿Y qué he hecho para celebrarlo? Pues esta mañana me he dirigido a la librería Documenta, situada en pleno centro de Barcelona para asistir a un encuentro en el que el protagonista era Daniel Najmías, que ha hablado de su labor como traductor de gran parte de la obra de Lionel Shriver, centrándose en Big Brother.

Este evento daba inicio a un ciclo, a un nuevo curso, organizado por ACE Traductores, Librerías de Babel y la librería Documenta, a la que se agradece que ceda su espacio para este tipo de actividades tan interesantes y enriquecedoras. Lo mejor de todo ha sido que se ha tratado de una charla distendida en la que todo el mundo podía intervenir en cualquier momento para intentar resolver alguna de sus dudas o para aportar su perspectiva sobre algún asunto.

La intención con la que escribo este artículo no es la de hacer un resumen de lo que se ha comentado esta mañana, sino más bien lo que pretendo hacer es subrayar la importancia de hablar de la traducción. Cuando queremos darle a un tema la importancia que se merece, hablamos de ello. Pasa en las familias, cuando tus padres te dan una charla sobre algo que consideran que es importante para tu desarrollo como persona, pasa en el colegio con lo que los profesores piensan que es importante que aprendas y ocurre también con los temas sobre los que alguien quiere concienciar a la sociedad, como el ecologismo, el feminismo o el civismo.

Por este motivo, es importante hablar de nuestra profesión. En primer lugar, es importante para los propios traductores porque se pueden sentir comprendidos y apoyados en otros profesionales. La traducción es una profesión que puede resultar bastante solitaria, pues la batalla con un texto la suele lidiar tan solo una persona y puede ser tremendamente agotadora.

globe-110775_960_720

De este modo, el saber que hay más gente que cuando comienzan un texto tiemblan, que se chocan con la barrera de la literalidad y con un vocabulario complejo y darse cuenta de que otras personas también se enfrenta a continuas tomas de decisiones es beneficioso para los que se dedican a este mundo porque permite que aprendamos los unos de los otros.

Sin embargo, algo que sucede muy poco es que el debate sobre la traducción se exporte fuera de este mundo. Resulta evidente que cada vez que se crea un evento de estas características los traductores más curiosos van a acudir para vivir una experiencia de lo más enriquecedora. Pero, ¿qué sucede con el resto de los mortales? Ellos más que nadie deberían impregnarse de ciertas nociones de lo que es traducir, pues están expuestos todos los días y a todas horas a cientos de traducciones.

Me parecería muy interesante que la gente de a pie acudiese a estas charlas para que entiendan qué es lo que están leyendo. Un profesional de la traducción sabe que en todo texto se está respetando una intencionalidad, que se está transmitiendo un mensaje de una cultura a otra, pero quizás alguien que no se dedique a ello nunca ha pensado en que, para que un libro llegue a sus manos, se han debido sacrificar algunos matices o se han adaptado culturalmente ciertos elementos. ¿Alguna vez han pensado en que no estaban leyendo estrictamente al autor original?

Precisamente en la charla de esta mañana se han comentado algunos aspectos que llaman la atención a este respecto. Primero de todo, el encuentro estaba presidido por una imagen que contenía una frase de George Steiner y que representa la profesión del traductor de la mejor manera posible: “traducir es hacer un viaje por un país extranjero”.

Además, el mencionado traductor Daniel Najmías ha indicado que un gran reto de traducir a Shriver fue que en una de sus novelas la autora creaba un nuevo argot perteneciente al año 2050, que como todos sabemos aún no ha llegado. Ante un lenguaje inventado, ¿cómo reacciona el traductor? En este caso, la misma Shriver desvelaba en una entrevista que lo importante no era que se la entendiera cuando reproducía este lenguaje, sino que evocara algo en el lector.

Por cosas como esta, todo tipo de encuentros y charlas son siempre bienvenidos, pues sirven para dar visibilidad a una profesión que tiende a quedar en un segundo plano (de hecho, la invisibilidad también forma parte de la condición del traductor, que debe dar voz al autor original). En definitiva, no hay nada como alimentar la reflexión y la profesión en un día tan importante como hoy.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s